lunes, 30 de abril de 2012

Noctambulancias.




I
Albricias de tu cuerpo junto al mio,
delicias compartidas,
miradas celebrando encuentros silenciosos,
bocas ansiosas de encuentros furtivos,
brazos esperando tu cuerpo,
manos, dedos recorriendo las geografías paradisiacas de tu ser,
tremores gozosos de ti

II
En el kaleidoscopio de tu cuerpo mil colores salen de tu boca transformados en besos,
mil formas de tu cuerpo me envuelven de deseo,
mil susurros de tus labios de mil maneras deleitan mis oídos,
mil maneras de amar y de ser libre, de alcanzar mil paraísos.

III
Silencios no deseados,
silencios como filos calando nuestras almas,
silencios provocados por ansias de tu boca, de tu cuerpo fragante,
silencios saturados de sueños lúbricos,
silencios agazapados a la espera del cantar de tus besos develando glorias mías

IV
Ansias de renacer en la frescura de tus labios,
de las turgencias que pueblan tu cuerpo,
de las oquedades de tu vientre,
del horizonte que domina tu mirada,
del sonido que emite tu garganta,
de la cuna de tus brazos,
de la carne de tu carne, de ti toda luz.

V
Beber de la fuente de tus labios,
mirar el horizonte en tus ojos,
caminar en la huella de tus pasos,
olfatear el aroma de tu piel,
vibrar en el latido de tu pecho,
rozar el dulce goce de tu piel desnuda,
aspirar tu aliento como el fresco hálito de vida.

VI
Levitando en el aroma de tu cuerpo,
caminando la huella de tus pasos,
explorando el territorio ignoto de tu cuerpo,
navegando en las humedades del deseo,
recorro cada uno de los límites que alientan tus deseos,
encuentros furtivos entre almas gemelas.

VII
Mariposas aleteando, despertando deseos,
labios humedecidos por brisas perladas,
pasiones contenidas por distancias imaginarias,
cuerpos que se extrañan en las sombras,
voces clamando por besos dormidos en tus labios,
murmullos, deseos, ansias de tu cuerpo,
esperas nocturnales alimentando sueños matutinos de tu esencia.

VIII
Lecturas matinales de texturas corporales,
pasiones y deseos trashumantes,
tibiezas de tus labios en mi cuerpo,
recuerdos de mis dedos en tu piel,
mis susurros en tus lóbulos despertando tus impulsos,
humedades que brotan explosivas, fuente de amor eterno.

IX
Éxtasis manando de tus labios,
inyectado por tus besos,
alimentado por el aroma de tu piel,
sacudido en los latidos de tu pecho,
transmitido en vibraciones de tu cuerpo,
en el toque de tus dedos, en las redondeces mágicas de tu geografía luminosa, paraíso.

X
Soliloquios del alma a la espera de tu aroma,
armonías de tu cuerpo que solazan mi lecho,
miradas que emplazan a placeres totales,
besos que furtivos animan el deseo,
tremores de tu cuerpo entrando al paraíso,
corazones ardiendo en hogueras nocturnas

XI
Cantares apócrifos que me hablan de tu cuerpo,
que llenan de tu aroma mis noches y mis días,
que remiten mi memoria a escenarios inscritos en tu piel,
llenos de tu mirada, plenos de tu luz,
ayeres comprimidos por deseos postergados,
que algún día podremos concretar cuando juntos caminemos
por las huellas de nuestras propias almas.

XII
Celebración de tu cuerpo, alegoría de tus labios,
gloria de tus pechos en la tibieza del tálamo,
ansias de tu cuerpo vibrando excelso,
cohorte de la luna, alumbrada de estrellas iluminas mis noches, colmas mis días,
miradas que abren puertas al edén.

XIII
Lejanías de tus ojos, de tu boca, de tu pecho junto al mío,
de tu mirada de azoro, de tu sorpresa al mirarme,
de tus labios murmurando te quieros,
de tus latidos sublimes, de tu voz sonora,
de tu risa, de tu mirada de ensueño,
buscando alcanzar tu vuelo.

XIV
Y si dijese que extraño tu mirada,
tus besos, tu risa, tu voz,
que mis noches, que mis días no son lo que eran,
porque es grande tu ausencia,
porque han sido tu risa, tu mirada, tus besos ese diario sustento, ese aire que inspiro,
¿dime, tu volverías?

XV
Yo no se si me amaste, y no se si te amo,
solo escucho en mi lecho el latir de tu pecho, solo miro en tus ojos el brillo de la luna,
encuentro en tu sonrisa el aliento del sol,
los aromas del bosque manando de tu piel
y mil colores se elevan de tu vientre

XVI
Te he buscado en mis noches,
te respiro en mi aliento,
te miro en mi sombra,
te huelo en mi aroma,
te palpo en mis brazos,
te escucho en mi risa,
te beso en mis labios,
te llamo en mi ensueño,
te sigo en mis pasos,
te ansío en mis deseos,
y tu ya no estás.

XVII
Sinuosidades y turgencias en tu geografía,
glorias y paraísos de tus labios, de tu boca,
celebraciones gozosas de tu vientre,
arcoíris húmedos te envuelven,
cantos cósmicos de tu garganta sonando en mis oídos,
tus dedos y los míos solazándose en el espacio

XVIII
Tibias noches, cálidas mañanas de tí,
ensueños que me vuelven al paraíso de tu cuerpo,
pájaros que cantan glorias matutinas,
que celebran la imagen corpórea de tu alma,
mariposas aleteando en tu entorno,
flores aromáticas cubriendo tu desnudez,
así eres tú

XIX
Lejanías que no importan,
cautividades inútiles de amores libertarios,
miradas que abren horizontes infinitos,
sueños compartidos en lechos edénicos,
noctambulancias que llevan a vuelos conjuntos,
distancias intrascendentes, huellas permanentes en el alma.

XX
Te busco en mi aliento, en mis huellas,
te aspiro en el aire que respiro,
te palpo en las palmas de mis manos,
me encuentro en tu mirada,
eternidades que palpitan, que elevan,
figuraciones de tu cuerpo trémulo,
de tu pecho vibrante en mis manos,
eres tu el edén.

lunes, 23 de abril de 2012

Geografías


UNO
Ojos que cautivan, miradas que encierran pasiones sublimes,
labios que gritan, besos que agitan,
corazones que palpitan, turgencias invitando a escalar montes floridos,
valles coronados por oasis de humedades que coronan los triunfos del deseo de lo amado.

DOS
Semánticas de amores declarados tatuadas en el alma,
corazones enlazados por placeres compartidos,
deseos que trasminan pieles, palpitares al unísono en cuerpos ardientes que al tocarse incendian voluptuosos lechos nocturnales llenos de luna de abril.

TRES
En el edén de tu cuerpo busco alcanzar la gloria de la vida,
desde la tibia mañana de tus labios ansío llegar al cielo que cobija de pasiones el universo de tu boca, recorro el horizonte de tu ser y el trazo de mis dedos y encuentra al fin mi vida en ti.

CUATRO
Quietudes que se agazapan en los corazones, hálitos de pasiones rondando los lechos,
 humores que trascienden el olfato que arroban las almas que se aman,
 que inflaman los pechos, que recrean pulsaciones, que hacen vibrar al unísono,
 que reflejan la razón de vivir, de ser siempre uno con el otro.

CINCO
Tenue luna de abril que ilumina mi cielo y dibuja en mi lecho tu presencia florida,
aromas de rocío cargadas de humedades, suavidades de pieles que se tocan, se envuelven en pasiones silentes que comunican las almas cegadas por destellos de deseos mutuos.

SEIS
Ternuras vueltas pasión, aleteos de corazones liberados,
vuelos mutuos a tierras prometidas en antiguas escrituras,
horizontes en miradas compartidas,
libertades alcanzadas a plenitud,
encuentros no casuales, ya todo estaba ahí, presto a ser descubierto.

SIETE
Éxtasis de almas y de cuerpos que se encuentran,
se solazan, se descubren, se palpan tramo a tramo,
se adivinan, se respiran, se atan y desatan en deseos colmados,
se liberan a sí mismos, se separan y felices vuelan alto con la certeza de ser uno mismo.

OCHO
Ansiedades que se encuentran, soledades rebasadas,
encuentros plenos que entrelazan los cuerpos y las almas,
que comparten susurros, gemidos, placeres, humedades y sueños,
que se hallan sin importar el tiempo y el espacio porque son el principio y el fin.

NUEVE
Labios que trémulos esperan ser besados,
que susurran deseos declarados,
pechos que vibran al contacto de tibias manos, que palpitan resaltando voluptuosos henchidos por pasiones compartidas,
lechos cual paraísos perdidos que reviven edenes gloriosos.

DIEZ
Tristezas olvidadas en tibios tálamos de amores,
narcisismos que mueren envueltos en deseos,
egos sacrificados en altares pasionales,
cuerpos desafiando lógicas gravitacionales,
amores, solo amores ardientes, deseosos de hallarse frente a frente, así plenos.

ONCE
Amar amando destellos de tus ojos,
miradas que seducen almas errantes,
labios que besan y roban ensueños,
gemidos que cantan deseos explosivos,
alientos que llenan lechos compartidos,
piel que enciende los sentidos que, quema, que incita, que libera todo.

DOCE
Ansias voraces consumiendo sosiegos,
deseos perforando carnes, humores que despiertan sentidos primitivos,
que ciñen a tu piel, a tu cintura, que encienden hogueras en almas ateridas,
que desnudan, desarman,
que recrean memorias de tu cuerpo junto al mío.

TRECE
Labios que cantan olvidos,
 corazones sin latidos,
 deseos prohibidos,
 sueños de pasos cansinos,
 brazos sin cuerpos asidos,
 ojos sin miradas,
 ausencias de uno mismo,
 latidos y vibras apagadas,
 voces que no dicen,
 susurros que gritan,
 lechos de ausencias

QUINCE
Delirios de tus labios de tu boca toda,
 ansias de tus pechos, de tu vientre,
 de tu alma toda
 deseos en tibios lechos contigo,
 incertidumbres desechadas,                                                       
 plenilunios gozosos,
 estrellas fugaces cumpliendo deseos,
 nosotros creando fantasías,
 solo nosotros.

DIECISEIS
Glorias nacidas de tus labios,
ambrosías lanzadas de tu lengua,
palpitares brotando de tus pechos,
luces envolventes desde tu vientre,
vibraciones de tu piel electrizándome,
susurros desde el alma, tocándome,
sacudiendo una a una las partículas de mi ser.

DIECISIETE
Semánticas buscando palabras que definan tu cuerpo junto al mío,
impresiones del alma que elevan hasta el cielo,
besos en labios sedientos de dulzuras,
oídos que esperan los susurros de labios que murmuran amores,
pechos latiendo junto al mío,
horizontes de deseos sobre lechos floridos,
pasiones que nos funden en uno solo,
amores perennes gritados al unísono hasta oídos divinos.

DIECIOCHO
Y mi pasión recorre la geografía deseada de tu esencia,
deseos contenidos en la dulce presencia que se solaza en mi lecho,
miradas que acompañan mi viaje en la luminosidad corporizada del deseo,
que guían al oasis que hay en ti,
oasis manando vida plena.

DIECINUEVE
Vuelos matutinos a tu lecho,
sueños de tu boca, de tu vientre,
deseos de tus besos, de tus labios,
ansias de ti, de los susurros suaves y dulces de tus labios que despiertan mis sentidos,
andares que conducen al centro de tu alma, al núcleo del deseo en ti


lunes, 16 de abril de 2012

INCONGRUENCIAS


UNO

Mañana luminosa de sol, sol de tu sonrisa,
luz de ojos de ensueño, ojos mirándome,
besos febriles, labios de miel,
miradas cómplices de amores a distancia,
ocultos tras murallas de deseos confusos,
murallas que habrá que derribar a golpe de pasiones.



DOS

Noche lluviosa, tibia de tu esencia,
llena de tu luz, de tu pasión,
alegría del corazón porque allá a la distancia tu vibras conmigo,
con mi fantasma que es contigo en la oscura realidad de los deseos contenidos,
somos siempre lo mismo, sin límite, uno.

TRES

Renacer de las cenizas como el fénix,
como el brote en primavera,
como la rebeldía ante la injusticia,
como arcoíris tras la tormenta,
como el canto del ave en el bosque,
como el amor ante tu ausencia,
como el olvido en los fantasmas del amor, redimido ya.

CUATRO

Gritos ahogados en mares de voces que pueblan los deseos no colmados,
silencios que golpean los egos,
suspiros que delatan amores distantes,
pasiones que disfrazan deseos inconfesados,
simulacros que encubren pasiones ,
lunas alumbrando sombras de amores.

CINCO

De las temeridades del amor se dice que hay que huir,
que los olvidos son mortales,
que las pasiones no colmadas suelen enfermar,
que de muerte son las heridas del desdén,
pero aquí vamos de nuevo del amor a aprender lo que aún no sabemos o de amor morir.

SEIS

Cascadas de ilusiones a través de tu mirada,
miradas promisorias de paraísos prohibidos,
valles luminosos coronados por montes de venus y colinas gemelas en oquedades de ensueños,
suave aroma de deseos compartidos que atan y liberan en vuelos nocturnales.

SIETE

Aroma de ti morando en mi memoria,
deseos que impulsan a pasiones,
pasiones realizadas en geografías corpóreas,
cuerpos que se encuentran, se adivinan,
se saben uno al otro, almas vibrando al unísono,
hechizos que se recorren con la piel electrizada.

OCHO

Ocios disfrazados de pasiones,
amores desvelados por deseos inconfesados,
deseos irrealizados por olvidos traicioneros,
recuerdos y ansias de porvenires que son solo sueños llenos de liviandades que se agotan de esperar sonrisas en labios trashumantes.

NUEVE

Delirios en lechos tibios de mañanas frías,
pasiones congeladas por deseos fugaces,
alientos esparcidos sobre cuerpos ajenos,
gemidos y jadeos en el aire,
sueños, ilusiones de tu cuerpo tibio junto a mí, ahí, solo ahí cubriendo la desnudez de mi alma sola.

DIEZ

Y a veces pienso en regresar el tiempo y hallar las huellas de mis pasos tristes, huellas lejanas de dolores idos, de quejas no emitidas, de pasiones no dadas y de ardores reprimidos, pero dudo y prefiero conservar tu recuerdo que es de siempre mi ideal.

ONCE

Y cuentan las consejas que de amores fallidos se mueren los deseos, que las dudas no matan, pero niegan olvidos, ¿por qué dudar se puede si se tienen tus besos, tus sueños, tus olores?

Es solo que el olvido negado, fingido y los desdenes nos atan los sueños

DOCE

Camino con tu sombra distancias olvidadas en caminos polvosos rodeados de cizaña que siembran de dudas y de quejas superfluas como agujas que hieren la memoria que se niega a olvidar que eres mía como yo soy de ti, desde antiguas vidas arraigadas en la luna.

TRECE

Ansias y sentires que llevan tu sello, ayeres sin olvido, presentes contundentes, mañanas fantasiosas, vidas pasajeras que siempre me remiten, me dirigen a tus besos, a tus pasos, a noches acurrucado en tu pecho oyendo tus latidos, bebiendo tus pasiones.

CATORCE

Pensar en ti, vivir en ti, volar contigo a paraísos perdidos, besar tus labios, tus manos, tus sueños, soñar que eres el portal de lo eterno, lo inmutable, lo que me hace yo mismo y juntos, juntos caminar bajo la luz de la luna hacia la eternidad infinita.

QUINCE

Naufrago de amores, rodeado de abandonos busco en las sombras tu luz como un faro, tu amor como un muelle en donde atracar, busco, siempre busco y no logro hallar, eres solo un sueño, un suspiro eterno en mi transcurrir, ¿cuándo serás niña tu mi realidad?

DISECISEIS

Ansias de ti a la distancia, sueños forjados de olvidos no logrados, angustias contenidas de esperanzas, vuelos a la sombra de ilusiones, besos y susurros nocturnales, pasiones que conducen a paraísos extraviados en la memoria.

DIECISIETE

Cielos matutinos henchidos de luz, senderos de flores, caminos de amor, amores lejanos, cercanos, vigentes, amores de siempre, de antes, amores irreales, amores desleales, amores ideales, amores, son tan solo amores que arroban que matan en la soledad.

DIECIOCHO

Que canto me dicen loas al amor, al cielo, a la luna, al viento, a la flor, que quieren que diga si no hay que decir, la vida mi niña no es más que el amor, que duele, que ahoga, que hiela, que mata, el solo reflejo de las sensaciones que siembra el amor.

DIECINUVE

¿Y que con lo que no fue y pudo ser? En el amor y en el olvido, niña de ojos de ensueño no se gana ni se pierde, solo se ama y se es amado, amarte es una realidad intemporal, que me ames ha pasado a ser un sueño, un sueño que solo he deseado como pocos.

VEINTE

Luna grandiosa, amorosa, plena y bondadosa

Compañera de un amor pleno y sin prisas,

sin rencores, sin olvidos, sin recuerdos, solo el amor

miro a través de la luna tu mirada de ensueño

y redescubro lo que siempre ha existido, un amor compartido

vibrante sin más que un sentido, el sentido de ser.

VEINTIUNO

Lejanías letales, silencios sepulcrales,

amores ardientes, lejanos, silentes,

pasiones dolientes por cadenas de oprobios,

falacias libertarias que no entienden el alma pues persiguen el cuerpo,

no, no existen cadenas que aprisionen el alma cuando ama.

martes, 10 de abril de 2012

Sin espacio

UNO

En la ahogante quietud de tu ausencia te grito,

te llamo y no estas, te busco en las sombras

a la luz de la luna y solo el silencio responde,

que largo es el tiempo sin ti,

que amargos los silencios,

que largos los días, que angustias pueblan el vacío de tu ausencia, y sin embargo te espero.


DOS

Vuelcos del alma, gritos sin ecos, luces si sombras,

vuelos sin alas, amores sin pasiones,

susurros silenciosos que matan ilusiones,

esperas impacientes de sueños en vigilia,

ilusiones devoradas por angustias sembradas por dudas incontadas en los corazones dolidos del amor.

TRES

Alas sangrantes por vuelos errantes,

vacíos eternos que no llena nadie,

sueños raídos por ilusiones vanas,

vuelos truncados por cadenas huecas,

como las almas atadas nunca volaremos más,

tus alas se han roto y las mías, las mías no soportan el vuelo sin ti.

CUATRO

Desde la inmensa distancia al olvido espero en silencio sentir tu presencia, suspiro y tu esencia me hace vibrar, te siento, te vibro y te ansío, más solo te sueño, te has ido, te alejas y solo me dejas tu olvido.

CINCO

Navegando en la nada del olvido,

esperando que el susurro de tu nombre colme mis deseos,

aguardando que tu sombra me cubra y tu pasión me alcance,

esperando que tus alas batan hasta alcanzar la libertad.

SEIS

Luces que pueblan la noche del olvido,

voces que llenan de gozo el corazón,

vuelos nocturnos que llevan a paraísos olvidados de pasiones inconclusas,

ayeres repletos de sonrisas,

dulces miradas de ojos que subyugan,

labios que murmuran te amo a mis oídos.

SIETE

Ayeres olvidados en el fondo del baúl de los desdenes,

voces apagadas de gemidos no emitidos,

heridas de pasiones reprimidas,

corazones ardientes envueltos en frías compresas de olvidos fingidos,

ilusiones prohibidas por profetas trasnochados, alma dolida.

OCHO

Pasiones y olvidos confundidos,

ilusiones truncadas por paraísos perdidos,

vanos esfuerzos para tejer olvidos de amores no logrados,

confusiones en vuelos no logrados,

alas truncadas en adioses no deseados,

corazones dolientes por amores malogrados.

NUEVE

Noches luminosas, susurros gloriosos,

voces que alumbran deseos no dichos,

vientos que traen aromas conocidos,

vibraciones que me recuerdan tu ausencia,

gritos de ternuras que añoran tus besos.

DIEZ

Ayeres tardíos, gritos ahogados,

sonrisas ocultas, miradas lejanas,

besos insumisos, espejos de pasiones,

adioses no dichos, esperas cautivas en sueños perennes.

ONCE

Mañanas brumosas que pueblan de fantasmas los recuerdos,

recuerdos que tercos me remite a ayeres,

ayeres que me gritan,

gritos que me llevan a tu nombre,

nombre que me lleva al principio de la vida, tu misma.

DOCE

Mañanas tibias de lechos compartidos en aventuras de pasiones confundidas por amores no entendidos,

tenues vibraciones de latidos compartidos por corazones ocultos en brumas de olvidos inconclusos,

¿hasta cuándo volverán tus labios a besarme? Solo espero.

TRECE

Éxtasis de sueños coloridos,

aromas de ti que pueblan mis días y mis noches,

sonrisas sonoras que llegan a mi alma,

presencias de olvidos no logrados,

seguimos volando al cielo profundo de la libertad,

tu ausencia solo hace mi amor más fuerte.

QUINCE

Soñar, sentir el tibio aroma de tu piel,

besar, probar la miel de tus labios,

volar, alcanzar la libertad vibrando juntos,

solo falta tu presencia junto a mí.

DIECISEIS

Crepitar de pasiones que encienden el amor,

amar de entrañas, pasiones luminosas,

olores y humedades que reflejan sueños inmemoriales,

es solo que te conozco desde siempre como el amor, como el deseo,

tierna y pasional, altiva, entregada,

amante de la vida

DIECISIETE

Mañana tibia de tu lecho compartido con amores pasajeros y pasiones perennes,
de tu pecho y el mio en un solo latido,
de tu boca sedienta de besos que cual ríos manan briosos, tiernos y sensuales buscando los torrentes de pasiones aún presos en tu alma.

DIECIOCHO

De amor ansío tus tibiezas, de pasión las humedades promisorias del oasis en ti que en el desierto de mis noches frías,

de cierto me rebela la tierra promisoria que da vida a tus huertos de frutos prohibidos, tan deseados que rebelan verdades infinitas.

DIECINUEVE


Ansias de besar tus labios de rozar tu cuerpo,

soñar tus sueños, vibrar la notas de tu alma gozosa,
caminar las veredas de tus pasos firmes,
seguir tu sombra, las marcas de tus huellas,
sembrar contigo nuevos sueños en el horizonte del olvido fallido.

Técnicas para lograr la «pausa mental»

Juan Mátus "Don Juan"


1. El uso de las substancias psicodélicas. Sin embargo, debemos destacar que Don Juan recurría a este método sólo al comienzo de su trabajo y después lo dejó. El hígado queda marcado con cicatrices al usar éste recurso. Entonces, no hay que seguir de ningún modo este ejemplo, sabiendo además que a nuestra disposición tenemos otros métodos, más eficaces y menos dañinos, de aprender la «pausa mental».

2. «Contemplar o mirar fijamente». Uno tenía que mirar algún objeto durante mucho tiempo y de manera fija, por ejemplo, las montañas, el agua que fluía, etc. Como resultado, «la primera atención» se agotaba y se desconectaba para que se active «la segunda atención».

3. La suspensión del cuerpo en las construcciones tipo columpio durante mucho tiempo.

Como resultado de estos entrenamientos, el practicante alcanzaba el estado conocid como «la no acción»; en otras palabras, «la no acción» en el plano físico, cuando la mente se detiene y, por ende, el practicante puede realizar la meditación dirigida y actuar como conciencia. Esto no significa que una persona sin cuerpo o en el estado de meditación pierde la razón. No. La conciencia «cristalizada» y desarrollada puede pensar; sin embargo, lo hace de otra manera, no de la manera terrenal.

Otra técnica excepcional, elaborada en esta Escuela por los predecesores de Don Juan, es la interacción intencional con las personas tiranas. Esta técnica fue usada para pulir «la impecabilidad del guerrero» o, en otros términos, la facultad de seguir principios éticos y observar la conducta objetivamente correcta en las situaciones de emergencia. En algún tiempo en el pasado, Don Juan mismo fue enviado por su maestro a un feroz inspector tirano para semejante entrenamiento. Se creía que tales personas tiranas eran muy raras en México y encontrar a una se consideraba como una gran suerte para los guerreros.

Métodos del trabajo psicoenergético, usados en la Escuela de Don Juan:

1. Limpieza de la luminosidad interna (es decir, la refinación de la conciencia).

2. El uso de los «sitios de poder», lugares energéticamente significativos para las personas y, en particular, para aprender unas u otras meditaciones.

3. «El ensueño». ¿Qué es esto? ¿En qué consiste? «El ensueño», en este caso, significa lo mismo que la meditación. Esta palabra fue usada por los indígenas centroamericanos porque ellos no son tan familiarizados con los términos comúnmente aceptados en otros países y tuvieron que encontrar sus propias palabras para designar algunas técnicas, fenómenos y objetos claves de la práctica espiritual. Así nació el término «ensoñar», debido a que las imágenes meditativas a veces tienen mucha similitud con las imágenes que uno ve en los sueños.

Los entrenamientos especiales en «el ensueño» permitieron a los discípulos, después de separarse de sus cuerpos, correr sobre las paredes, subir por los rayos de energía («las líneas del mundo») y así sucesivamente.

4. El siguiente método consistía en aprender a actuar de una forma correcta en las situaciones mágicas extremas, creadas premeditadamente por el preceptor. Para este propósito fueron usados defectos de los discípulos. Por ejemplo, cuando uno de ellos todavía tenía la inclinación a atacar egoístamente a otras personas, le sugerían que participara en una lucha de magia (donde, según la intención del preceptor, perdería de antemano), lo que resultaba beneficioso para todos los participantes.

5. El desplazamiento del «punto de encaje» que tenía lugar por el impacto energético del preceptor (esto fue llamado «la palmada del nagual»*.

6. La práctica de nivelar (alinear) las «emanaciones» energéticas dentro del «capullo» con las «emanaciones» exteriores de las dimensiones espaciales más altas.

7. El trabajo con el hara* para desarrollar el poder.

8. El uso de los «aliados» (es decir, de los espíritus). Esta práctica tenía dos variantes. La primera consistía en «domar» a los espíritus que debían, según el plan, convertirse en los ayudantes y protectores del brujo. Se advierte que es una práctica errónea y peligrosa, que de ningún modo debe ser imitada.

La otra variante del trabajo con los «aliados» consistía en cazarlos.

Así que, en algún momento los discípulos fueron advertidos de que se encontraran seguramente con un «aliado» en forma humana masculina, que los desafiara. Uno podía perder en ese duelo abriéndole la puerta al miedo, pero también podía ganar. En el último caso obtendría el poder de ese espíritu.

Entonces, los discípulos se preparaban para esa lucha, que podía ocurrir en cualquier momento, y desarrollaban de esta manera la vigilancia y otras cualidades necesarias para los guerreros.

A base de este juego educativo, ellos también realizaban el trabajo dirigido al desarrollo de «la burbuja baja de percepción».

Resumiendo todo lo antedicho, analicemos brevemente las secciones principales de las Enseñanzas de Don Juan, Enseñanzas que tienen muchos elementos, teóricos y prácticos, valiosísimos.

Don Juan distinguió las tres secciones:

a) el arte del acecho

b) el arte del intento y

c) el arte de la conciencia.

En la examinada tradición espiritual indígena, el arte del acecho inicialmente significaba la facultad de pasar, colarte entre las personas que no te entienden* y alcanzar tu Meta.

Pero después, gracias a la contribución especial de Don Juan, este concepto fue ampliado considerablemente y comenzó a incluir también el acecho de los propios defectos (cualidades negativas). Nosotros hemos hablado de esto bastante. Permítanme sólo repetir una fórmula excelente, dada por Don Juan. Dios (o, usando su lenguaje, el Poder) nos da según nuestra impecabilidad. En otras palabras, Dios permite acercarnos a Él y sumergirnos en la felicidad creciente de la Unión con Él a medida que nos perfeccionamos éticamente.

La segunda sección es el arte del intento. «Intento», en este contexto, es lo mismo que la aspiración a la Meta Suprema. Y un verdadero guerrero, en el sentido de la palabra de Don Juan, es aquel que posee un «intento» correctamente desarrollado.

La tercera sección es el arte de la conciencia.