jueves, 6 de junio de 2013

Ausencias silentes





A
Ecos de ausencias silentes,
sueños brillando a la luz de la luna,
deseos que agolpan, que agitan,
cuerpos que brotan del encanto,
miradas que elevan,
alas liberadas, vuelos conjuntos,
cantos celestiales de placeres,
maná de tu cuerpo en mis labios,
glorias.

B
Trinos de aves imaginarias,
cantos coloridos,
suaves, llenos de color,
vuelos siderales al encuentro de tu alma,
ansias de ti, de tu voz,
caminantes de huellas intemporales,
eternos caminantes,
ciclos de almas etéreas,
vuelos taciturnos al alba de la vida.

C
Y si en las alas del deseo volar pudiera,
de las infinitas horas del hastío huiría,
sobre la huellas maltrechas del amor iría,
en los anhelos suspirantes moraría,
y si a pesar de todo a la memoria volviera,
el ayuno de ti, de tu sonrisa,
un recuerdo haría.

D
Te busco en el amanecer,
en la alborada de mis días,
en el trino del pájaro primero,
en la tibieza de mi lecho,
en el aroma de tu piel,
en la húmeda fuente del deseo,
en los besos que no me has dado,
en la sonrisa del sol,
en los colores del alba,
en mí.

E
Semánticas florecen en tu cuerpo,
cantos ancestrales,
lejanos en el tiempo,
orígenes sonoros, alientos del alma,
flores coloridas, arcoíris de luces,
huellas en el tiempo vuelta al origen,
ilusiones sin pasado,
libélula de tornasoles.
vuelo cósmico,
corazones en éxtasis de sol.

F
Del paraíso de tu boca abrevo el suave elixir del amor,
de la glorias de tu cuerpo luz,
de tus pechos palpitantes el cálido latido,
de tu vientre, fuente eterna del maná,
tus muslos columnas del saber,
tu sonrisa colorea el suave arcoíris que de tu voz.

G
En las quietudes nocturnas,
navego las sinuosidades de tu cuerpo,
abrevo ansioso las mieles de tu fuente,
me miro todo en el brillo de tus ojos,
recibo el dulce almíbar de tus labios,
y en el remanso de tu en tu pecho altivo,
vivo el éxtasis de tu ser.

H
En la espera febril de tu mirada,
del canto de tu voz,
navego insomne las noches saturadas,
espero el instante en que gloriosa aparezcas,
anhelo el instante en que tu silueta brote de la luz,
inunde mi alma y solo entonces, comenzará de nuevo la mañana.

I
No es que de amor muera,
ni de penas, ni de olvidos,
pero es cierto que sin amor,
con olvidos y con penas,
se alimenta el vacío de tu ausencia,
crece implacable la ruina de los sueños,
y sin penas, sin olvidos, sin ausencias,
muere sola un alma enamorada.

J
Del silencio que anuncia tu presencia,
de tu mirada profunda, luminosa,
de tu sonrisa brillante como un sol,
de tus labios cual oasis, fuente de amores,
del arcoíris que ilumina tu presencia,
del aire fresco que respiras,
abrevo a diario la esencia de tí.

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