martes, 3 de diciembre de 2013

Olas del hastío


I
Ensimismado en las olas del hastío,
Si naves, sin viento,
Sin olas, sin agua,
Sin tu presencia,
Con el vacío a cuestas,
Con el mundo cayéndose a trozos,
Así son las horas de tu ausencia,
Soñando acaso que algún día volverás,
Sueños solo sueños.

II
Y es que te extraño,
te miro, te espío,
te huelo, te sigo,
te siento, te aspiro,
te siento distante, ausente,
lejana, ajena,
y te extraño, te espero,
te siento, te miro, te aspiro,
te extraño,
y en un alma en vilo me he vuelto,
sombrío ausente de mí.


III
No hay verdades proféticas,
no hay mentiras piadosas,
no hay ausencias eternas ni dolores mortales,
tampoco olvidos mágicos,
ni sueños transterrados,
hay tan solo despedidas,
lamentos por los idos,
ensueños detenidos,
alientos contenidos,
esperas ansiosas.


IV
La musa que yo tenía me ha olvidado,
me quedan; su mirada azul profundo,
sus labios prestos a besar,
sus tibios pechos,
su sonrisa plena,
su suave piel clara,
su frescura matinal,
su tibieza nocturna,
es decir en su ausencia rotunda,
me queda toda ella.

V
Melancolías siderales,
recuerdos, ansias, deseos de ti,
flotando en mis adentros,
esperas interminables,
insomnios de tu cuerpo,
angustias de tu olvido,
de tus besos, tus caricias,
alegrías aguardando la llegada del sol,
hoy llueve y no vendrá,
quizá mañana.


VI
Silencio, solo silencio envolviéndolo todo,
andares trashumantes tras tu sombra,
miradas que buscan tus ojos,
y en azul de tu mirada me busco,
en tu sonrisa me celebro,
me hallo en la dulzura de tus labios,
en la calidez de tu vientre,
renazco en tu luz.


VII
Y es que sin ti, sin tu luz, sin tu sonrisa,
apenas se dibuja la gloria de los días,
apenas si aparecen los rayos del sol,
apenas si se respira el fresco aroma de los bosques,
apenas si los trinos de las aves se perciben,
apenas, apenas si se vive,
apenas se respira, apenas,
apenas se transforma la vida en realidad.


VIII
Y en el lejano horizonte de tus ojos tristes,
aún se huele el aroma de tu pelo,
en el ensueño que encierra tu mirada,
sigue el reflejo de la luz que ampara los deseos ,
se percibe la trémula presencia de tus ansias,
y de tus dedos surge el tejido de la vida,
añorando la brisa de tu risa,
del tremor que nace de tu pecho,
aun espero la vida de tus labios.


IX
De la luz de tu mirada,
del almíbar de tus labios,
del aroma fresco de tu cuerpo,
del glorioso sonido de tu risa,
del embrujo de tus brazos,
del ansia perenne de ti,
aunque tu ausencia resuene en lo alto,
algún día, solo algún día volverás a caminar,
a sonreír, a volar junto a mí,
entonces sonreiré al sol y marcharé contigo.


X
En el brillo azul de su mirada,
en su aliento, en su piel,
en la fuente de su luz,
así la he encontrado, ha sido parte de mí,
ahora no podrá, aunque quisiera,
partir, irse lejos, sin mí,
porque soy ella y ella es en mí, siempre conmigo,

siempre para mí, siempre para ella.

jueves, 6 de junio de 2013

Ausencias silentes





A
Ecos de ausencias silentes,
sueños brillando a la luz de la luna,
deseos que agolpan, que agitan,
cuerpos que brotan del encanto,
miradas que elevan,
alas liberadas, vuelos conjuntos,
cantos celestiales de placeres,
maná de tu cuerpo en mis labios,
glorias.

B
Trinos de aves imaginarias,
cantos coloridos,
suaves, llenos de color,
vuelos siderales al encuentro de tu alma,
ansias de ti, de tu voz,
caminantes de huellas intemporales,
eternos caminantes,
ciclos de almas etéreas,
vuelos taciturnos al alba de la vida.

C
Y si en las alas del deseo volar pudiera,
de las infinitas horas del hastío huiría,
sobre la huellas maltrechas del amor iría,
en los anhelos suspirantes moraría,
y si a pesar de todo a la memoria volviera,
el ayuno de ti, de tu sonrisa,
un recuerdo haría.

D
Te busco en el amanecer,
en la alborada de mis días,
en el trino del pájaro primero,
en la tibieza de mi lecho,
en el aroma de tu piel,
en la húmeda fuente del deseo,
en los besos que no me has dado,
en la sonrisa del sol,
en los colores del alba,
en mí.

E
Semánticas florecen en tu cuerpo,
cantos ancestrales,
lejanos en el tiempo,
orígenes sonoros, alientos del alma,
flores coloridas, arcoíris de luces,
huellas en el tiempo vuelta al origen,
ilusiones sin pasado,
libélula de tornasoles.
vuelo cósmico,
corazones en éxtasis de sol.

F
Del paraíso de tu boca abrevo el suave elixir del amor,
de la glorias de tu cuerpo luz,
de tus pechos palpitantes el cálido latido,
de tu vientre, fuente eterna del maná,
tus muslos columnas del saber,
tu sonrisa colorea el suave arcoíris que de tu voz.

G
En las quietudes nocturnas,
navego las sinuosidades de tu cuerpo,
abrevo ansioso las mieles de tu fuente,
me miro todo en el brillo de tus ojos,
recibo el dulce almíbar de tus labios,
y en el remanso de tu en tu pecho altivo,
vivo el éxtasis de tu ser.

H
En la espera febril de tu mirada,
del canto de tu voz,
navego insomne las noches saturadas,
espero el instante en que gloriosa aparezcas,
anhelo el instante en que tu silueta brote de la luz,
inunde mi alma y solo entonces, comenzará de nuevo la mañana.

I
No es que de amor muera,
ni de penas, ni de olvidos,
pero es cierto que sin amor,
con olvidos y con penas,
se alimenta el vacío de tu ausencia,
crece implacable la ruina de los sueños,
y sin penas, sin olvidos, sin ausencias,
muere sola un alma enamorada.

J
Del silencio que anuncia tu presencia,
de tu mirada profunda, luminosa,
de tu sonrisa brillante como un sol,
de tus labios cual oasis, fuente de amores,
del arcoíris que ilumina tu presencia,
del aire fresco que respiras,
abrevo a diario la esencia de tí.

miércoles, 5 de junio de 2013

Saberes y placeres




I
De los saberes y placeres de tu cuerpo,
de tus deseos colmados,
de tus ansias saciadas con palabas,
de tus miradas anhelantes,
de las suaves caricias de tus manos,
del dulce almíbar de tus labios,
de la fresca fuente de tu vientre,
del calor que mana de ti.


II
Y sin embargo musito tu nombre,
añoro tus labios,
extraño tu cuerpo,
te sueño despierto,
te busco en la brisa,
en el sol, en la luna,
en la noche estrellada,
en la noche sin luna,
en el cielo, en las nubes,
te busco, te busco en el alma,
en el cuerpo, aquí


III
Y de tu ausencia me quedan las cenizas del deseo,
el aroma de tu cuerpo,
el almíbar de tus labios,
el brillo de tus ojos,
la ternura de tu mirada,
el sol de tu sonrisa,
la calidez de tu voz,
el suave sabor de tus besos,
la tibia sensación de tu cuerpo, tu.


IV
De la gramática, semántica y afines,
rescato todas las letras, las palabras,
para cantar las glorias seráficas de ti,
de tu alma que cual llama me conduce,
al amor, pasiones y deseos,
de tu sonrisa que ilumina todo,
de tu cuerpo gozoso, de tu pasión total.


V
Y soñé que te tenía,
soñé que eres parte de mi vida,
y con el sueño te construí una vida,
una vida que anduviera con la mía,
unas alas que volaran junto a mí,
unos deseos que incendiaran con los míos,
pero he aquí que ni mis sueños,
ni tu vida, ni tus alas han sido ya mías,
así que ahora sin mis sueños, sin tu vida y sin tus alas,
eres tan solo un espectral recuerdo de la vida,
de la mía y de la tuya,
vuela entonces tan libre como siempre,
que yo construiré, otros sueños,
otra vida, otras alas y algún día,
tan solo algún día, en otro tiempo en otro espacio,
se encontrarán tu alma y la mía.


VI
En el inmenso mar azul de tu mirada,
descubrí una cálida mañana,
que no existe pecado en el deseo,
que no es sacrílego llamar a tu cuerpo paraíso,
que no hay herejía más deliciosa que tu boca,
que si morir es nuestro fin,
vivir en ti es la gloria aquí.


VII
En las delicias de tu boca,
abreva a diario mi alma y me provoca,
tenerte siempre en estas horas locas,
juntos tocando los tálamos excelsos,
en donde sueños y pasiones se desbocan,
y tú, mirando desde el fondo de tu alma,
tan solo enciendes ansias locas.

VIII
De gratitudes en el tiempo,
de canciones silentes que envuelven universos,
de pasiones que mueven los cimientos del cosmos,
de arcoíris que condensan los amores,
de besos que conmueven almas,
de ensueños que murmuran paraísos,
de renaceres cotidianos en ti.


IX
Cantos febriles brotan de tu pecho,
luciérnagas doradas de tus ojos,
como libélula cediendo al embeleso de luces sobre el agua,
así mi alma se encuentra con la tuya,
brillan en lo alto gigantes arcoíris nacientes del centro de tu vientre,
cantos vitales.
Abrevaré de la luz que mana de tu fuente,
beberé de almíbar de tus labios,
renaceré en el calor de tu mirada,
caminaré en la huella de tus pasos,
volaré aleteando con tus alas,
reposaré en la tibieza de tu vientre,
y desde ahí volveré a ser uno con tu luz.


X
Al alba del deseo apareciste,
 grácil, febril, en mis mañanas,
 en mis días en mis noches,
 será por ello que te extraño,
 y desde entonces no hay mañana,
 ni día con su noche que no suspire,
 que no grite tu nombre,
 que no extrañe tus labios, tu cuerpo,
 vida.


XI
Te busco en el amanecer,
en la alborada de mis días,
en el trino del pájaro primero,
en la tibieza de mi lecho,
en el aroma de tu piel,
en la húmeda fuente del deseo,
en los besos que no me has dado,
en la sonrisa del sol,
en los colores del alba,
en mi.

domingo, 21 de abril de 2013

Solvencias




a
Solvencias de tu voz, de tu luz,
de tu presencia eterna, alegrías de tu esencia,
florecimiento de vida, alegoría de eternidad,
canto de vida, luminosidad de la existencia,
aliento del ser, principio sempiterno,
conciencia de la especie,
gracias mujer, por ser nuestro principio eterno.

b
Busco tu imagen en libros antiguos,
en cantos ancestrales,
en la imagen celeste de la noche,
en brillo de las estrellas,
en la lluvia refrescante,
en los colores del arcoíris,
en el vuelo perenne del colibrí,
en el canto triunfal de la cigarra,
en mi alma.

c
Bebo del elixir de tus labios,
respiro de tu aroma fresco,
oloroso como bosque de pino,
a bosque mojado por la lluvia,
y me ilumina la luz de tu sonrisa,
sonrisa de arcoíris,
arcoíris que envuelve el horizonte,
horizonte donde me descubro junto a ti.

d
Gimientes, gozosas mañanas de tu piel,
lozanas y frescas emanaciones de tu fuente,
delicias almibaradas de tu vientre,
gráciles contactos de tus manos,
glorias de tu mirar de ensueño,
florecimiento eterno de tus labios,
manantial fresco de tu lengua, gloria.

e
Y en la agrestes colinas del deseo,
mora impávido el espíritu del ansia,
se agazapa, se oculta tras sí mismo,
no entiende por qué de su pasión,
busca en vano deshacerse de si mismo,
pero tu risa, tu aroma, tu cuerpo y,
otras cosas, le recuerdan que vive.

f
Sol de mañana tibia,
sonrisas floridas,
tibiezas de cuerpos anhelantes,
cantos frescos como la brisa,
memorias de tiempo inmemorial,
arcoíris de deseos de ti,
sonoridades manado de tu voz,
alegría de tu ser,
vitalidad de tus sueños,
sendero de encuentros.

g
Amaneceres como flores,
cantos del alma colorida,
cenzontles de voces sonoras,
arcoíris, imágenes brotando,
celebraciones gozosas, labios frescos,
rocío de tu piel, suave olor a bosque,
seguir las huellas del tiempo,
ir tras tus pasos,
atrapar tu sombra.

h
Brisa matutina que florece en arcoíris,
colibrí con alas de ilusiones,
cantos matinales de pájaros silvestres,
horizontes verdes y azules robando miradas,
bosques de ensueños,
ninfas, espíritus del bosque,
ánimas de chaneque rondando caminos,
senderos míos
i
A golpes de luz se abren las glorias,
se vencen discordias,
se alcanzan victorias,
si avanzas te sigo,
camino a tu lado,
el mismo camino que han caminado,
lo ancestros míos,
los ancestros tuyos,
¿por qué no seguirle las huellas al tiempo?
Allá llegaremos.

j
De las verbenas del alma,
las pascuas del corazón,
los maitines de tu cuerpo,
y el carnaval de tu sonrisa,
celebro el festival de la pasión,
descubro en el ensueño de las noches la tibia ausencia de tu olvido,
canto contigo,
y escribo tu dulzura en el alma.