DIA TREINTA
I
Sin sobresaltos en la mirada,
Sin angustias en las noches,
Sin insomnios mortales,
Sin temores primigenios,
Celebrando encuentros matutinos,
Alegorías diurnas del amor,
Caminar celebrando las dulces coincidencias,
Disfrutar de las esencias que recuerdan tu ser,
Tomar las manos, besar los labios,
Hallarnos en las suaves caricias de miradas sublimes,
Volar erguidos a los ayeres del olvido.
II
Silencios que entretejen presencias distantes,
Presencias que matizan las ausencias,
Ausencias que calan como dagas,
Dagas que cruzan corazones,
Corazones esclavos de amores,
Amores que pintan colores,
Colores que suenan a cantos celestiales,
Cantos que renuevan las almas,
Almas cautivadas de sí mismas,
Cautiverios tejidos de saberes,
Saberes que iluminan presencias,
Presencias que subliman los amores.
III
Luceros titilando en cielos oscuros,
Sonrisas manando de tus labios,
Calideces compartidas de tu cuerpo,
Abrazos fundiendo las almas,
Tonalidades de futuros compartidos,
Canciones que elevan el alma,
Florilegios de ansias compartidas,
Andar de sueños, de ilusiones,
Caminar de promesas,
Cantares de amores furtivos,
Amores sublimes creando paraísos,
Soledades cancinas vertiendo ilusiones,
Encuentros totales en mundos distantes.
IV
DIA TREINTA Y UNO
De las angustias desatadas,
Del temor de la ausencia como algo eterno,
De las euforias de espacios lejanos,
Del temor de alegrías ajenas,
Del miedo al olvido,
De temores insanos por euforias nuevas,
¿Qué hacer con la angustia?
¿Qué imaginar si las distancias se afirman?
¿Qué soñar si parece alejarse?
¿Qué esperar si no hay más que el amor?
¿Cómo pensar que es inmutable su amor?
¿A quién preguntarle si no es al corazón?
V
Interrogantes banales,
Dudas proverbiales.
Memorias no vividas,
Imaginarios del ridículo,
Tonalidades de vacíos,
Preguntas sin respuestas.
Respuestas sin preguntas,
Quejas incipientes,
Distancias matinales,
Futuros inciertos,
Lejanías crecientes,
Ausencias silentes,
Corazones solitarios habitando lejanías.
VI
Y si en la duda nace la angustia.
El desasosiego mortal,
El deseo de mirarte,
De besarte, de fundirme en ti,
De ser contigo,
Se vuelve la metáfora de la ilusión,
Del encuentro ficticio de los amantes,
Que a la lejanía se oponen con deseo,
Con besos, con caricias en las palabras,
Cuanta angustia en la incertidumbre,
Cuanto penar en la imaginación,
Y si solo no vuelves,
Y si solo te alejas,
Y si solo decides que huir es la pauta,
No habrá mañana en tu ausencia.
VII
Amar a gritos,
Beber tus besos,
Vivir de tu aliento,
Caminar bajo tu sombra,
Seguir tus huellas sin cansancio,
Soñar tus sueños,
Amar tu sombra,
Tu sonrisa como el sol,
Ansiar tu esencia,
Contar las horas,
Los días, las semanas,
Esperar que regreses,
Amar tu esencia,
Vivir tu aliento, fundir las almas.
DIA TREINTA Y DOS
VIII
Pasar de la tristeza a la euforia,
Encontrar en tu voz la alegría de la vida,
Descubrir que las distancias ya no importan,
Que es tu esencia la que alimenta mi vida.
Celebrar el éxtasis de tu existir,
Amar tu aroma,
Sentir la gloria de tus labios,
Beber a gritos tu esencia,
Tomar tus manos, besar tu piel,
Ser contigo hasta el final.
IX
En la fantasía de tu voz vive el corazón.
En el ensueño de tu mirar camino al paraíso,
El suave arrullo de tu voz llenando el alma de alegrías,
Sentir la gloria en tu presencia,
Caminar a tu lado el sendero de la vida,
Sumar esencias en un suspiro mutuo,
Alimentar de amores las noches y los días,
Tomar del elíxir de tu boca,
Ansiar el instante de ti,
Esperar la eternidad de tus brazos,
Besar la sombra eterna de la vida.
DIA TREINTA Y TRES
X
Celebro la infinita presencia de tu esencia,
Enmedio de ese mundo que me incita,
Del deseo de ser en tu mirada,
Del glorioso aroma de tu cuerpo,
De la límpida esencia de tu risa,
Del siempre vital hálito que respiro de ti,
De la gloria de tus besos,
De tu presencia cotidiana,
De tí, siempre de tí,
Presente en mis mañanas, mis días y mis noches,
Presente siempre aun a la distancia,
Celebro entonces la vida que das,
La gloria de tenerte presente siempre.
XI
Guardo en el alma la luz de tus ojos,
Invoco en las noches la suave brisa de tus labios.
Navego en la luna de tus sueños,
Ansío encontrar en el puerto de tu boca mi puerto,
Tomo tu mano y camino a la luna,
Encuentro en tu aroma mi razón de ser,
Abrevo de tu luz en mis noches de ansias totales,
Miro la luna que ves en tus noches,
Oigo el suave murmullo de tu voz, soy en ti.
XII
Tomar tu mano, caminar contigo,
Escaparnos juntos, esperar la luna,
Amarte siempre, desde el corazón,
Marchar por senderos eternos,
Otear horizontes comunes,
Girar alrededor del sol, hacerlo juntos,
Imaginar un mundo nuevo, un mundo de dos,
Nacer de nuevo al sol,
Amarte desde el alma, desde las entrañas.
DIA TREINTA Y CUATRO
XIII
Silencios gloriosos de tu imagen,
Onomatopeyas de tu nombre en voz alta,
Lectura de tu cuerpo en mi alma,
Ontologías de seres matinales,
Teoremas que explican tu silencio,
Elevaciones hacia horizontes mágicos
Amaneceres sonoros de tu boca,
Música brotando de tu ser,
Oleadas de saber tu cuerpo,
Temporalidades eternas,
Alegorías de tu voz en mis oídos,
Navegaciones cotidianas,
Turgencias de cuerpos que se encuentran,
Oh si tan solo estuvieras ya!
XIV
Trémulos pasos hacia ti
Ensueños en tus ojos,
Antígona de mi desierto,
Milagro de la vida,
Orfeón e mis oídos,
Sonoridad del universo contenido en tu voz,
Imaginar el mundo sin tu ausencia,
Elegir un mundo colorido,
Mirar la luna y las estrellas,
Pasar le vida en tu presencia,
Renacer al mundo en tu mirada,
Existir, vivir en armonía con tu mundo.
XV
Amar a tragos,
Sentir tu aroma en la mirada,
Caminar el mundo que tú miras,
Escuchar las aves que te cantan,
Seguir las huellas de tus pasos,
Volver a ser el puente de tu mundo,
Alcanzar contigo paraísos,
Besar a gritos la vida que te guía,
Aligerar tu carga con la mía,
Soñar un mundo para dos,
Correr a ti desde mis días,
Buscar, siempre buscarte en mis mañanas,
Y sentir que tu mundo con el mío se vuelven infinitos.

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