DÍA
QUINCE
I
En
la angustia de lejanías eternas,
En
la zozobra de la ausencia,
Distancia
inalcanzable, lejana de los cuerpos,
Almas
compungidas, buscándose una a otra,
Silencios
nocturnales que arañan el corazón,
Pesares
que se acumulan como dagas,
Ansiedades
golpeando como mazas,
Deseos
que solo se comparten con el alma,
Mundos
que aun distantes se encuentran en los sueños.
II
Te
amo en el dolor de la distancia,
En
la angustia eterna de tu ausencia,
En
el pesar que causa no besarte,
En
el temor de no ser más sin ti,
Te
amo en la penuria de mi alma,
Te
espero en el confín de mis sueños,
Ansío
que tu mundo y el mío coincidan,
Así
deseo la vida, tan solo compartir,
Mi
mundo con el tuyo.
III
Y
¿qué hacer si tu mundo y el mío no coinciden?
¿Cómo
dejar de amar tu ser?
¿Cómo
decirle al corazón que no es una ilusión?
¿Dónde
posar los ojos y no verte?
¿Qué
aire respirar que no seas tú?
¿Qué
calor recibir que no sea el tuyo?
¿Qué
mirada ansiar que no sea la tuya?,
¿Qué
vida vivir si no es contigo?
DÍA
DIECISEIS
IV
Te
he soñado en mis noches solitarias,
Te
he visto en mis días nublados,
Me
has sonreído en mis tristezas más profundas,
Eres
en mí como soy en ti,
He
caminado de tu mano,
He
besado tus labios,
He
bebido el néctar de tu ser,
He
respirado tu aroma,
Y
en la inmensidad del universo solo eres tú.
V
Odiseas de pasiones,
Encuentros oníricos en mundos paralelos,
Amores que se buscan, se encuentran,
Se persiguen, se perciben,
Amores sin distancias,
Sin distingos, sin tiempos,
Perennes amores, ansias gritando,
Sueños de glorias, de encuentros,
Mundos ideales, amores celestiales,
Instantes distantes de gozos delirantes.
VI
Alegrías de tu esencia,
Presencias de tu aroma en mi vivir,
Cielo de tu mirada,
Amanecer de tus recuerdos,
Sueños matinales de tu presencia,
Ansiedades de tus labios,
De la calidez de tu cuerpo,
De ti en mí,
De renacer en ti,
De vivir de ser contigo.
VII
Elegías de la memoria,
Éxtasis de sueños,
Alegorías de tu presencia,
Gloria de tus labios,
Manjares ocultos en adioses,
Retornos que claman por los besos,
Promesas de encuentros perennes,
Renacer en las miradas,
Alientos compartidos,
Beberse uno al otro.
DÍA DIECIOCHO
VIII
Celebro la mañana,
El canto festivo de las aves,
El suave aroma de tu piel,
La sonrisa fresca del sol matutino,
La mirada celeste me cobija,
Tu memoria me arropa en la tibia mañana de Sol,
Bebo el cáliz de tu esencia,
Soy un alma encadenada a tu esencia,
Amo el calor de tu ser conectado con el mío.
IX
En el azul del cielo de primavera te encuentro,
Cálida, bella como el sol que me cobija,
Las risas del cielo aves ignotas,
Cantos celestiales llenando mis oídos,
Vibraciones de seres coincidiendo en tiempo inmemorial,
Ansiedades coincidentes,
Hálitos vitales respirados al unísono,
Presencias esperadas,
Latentes miradas del alma.
DIA DIECINUEVE
X
Siguiendo la estrella matutina que añora el horizonte,
Transmutando vientos,
Caminando senderos floridos,
Esperando el caminar juntos,
Volar tomados de las manos,
Vivir la vida que se ansía,
Reencontrar las almas en la tierra,
Transformar las vidas que vivimos,
Renacer en cada amanecer,
Construir las nuevas utopías,
Revivir unidos en las almas.
XI
Añoro las sonrisas que prodigas,
espero inquieto las mieles de tus labios,
el calor manando de cuerpos que se encuentran,
maná divino de tu esencia,
espíritu que busca tu mirada,
que se transporta al encuentro de tu alma,
que encuentra en ti la única razón,
que se siente completa en ti,
que solo espera la gloria de tus ojos posados en su alma.


