martes, 7 de julio de 2015

Necedades del alma



I
Necedades del alma entristecida,
Absurdos que susurran en busca de olvidos,
Humedades que esperan alegrías,
Tibiezas matinales agazapadas en sonrisas,
Cuestas que incitan,
Que alientan el ascenso,
Labios como oasis,
Desiertos que claman por elegías,
Ansias que contienen sueños de gloria,
Lejanías que ansían encuentros,
Risas como puentes al paraíso,
Turbulencias en almas cancinas,
Opacidades de angustias consumiendo auroras,
Horizontes anclados en ensueños,
Maravillas de recuerdos de tu ausencia.

II
Hubo una vez un sueño,
Moraba en el alma del duende,
Fluía en el sueño del fauno,
Alegraba el canto taciturno del mirlo,
Teñía de colores el paraíso del vagabundo,
Erraba en el amor del juglar,
Era la razón de ser del canto en el alma del ruiseñor,
Tañía el corazón del ciervo,
Daba vida al mundo del olvido,
Era la razón de ser del mundo,
La luz del cielo en una mirada,
El paraíso en una sonrisa,
Luminosa como el cielo.

III
¿Y su sonrisa?
¿Y el brillo de sus ojos?
¿Y el canto celestial de su voz?
A donde ir cuando se aleja,
Cuando se oculta tras la ira,
Cuando se escuda en la lejanía,
Cuando ya no respiro el aire de su aliento,
Cuando se niega a ser el oasis de mis sueños,
Cuando me niega la luz de su cielo,
Cuando no es la estrella de mi horizonte,
Cuando solo se aleja,
¿Y si solo fue un sueño que cautivó,
Que hizo del arca del ensueño,

De la ilusión un pórtico de vida?

jueves, 2 de abril de 2015

Ay! si tan solo escribiera




a
Yo no soy como el poeta,
No hago rimas ni sonetos,
Ni metáforas de ensueño,
Solo acaso, muy acaso logro las letras rimar,
Y mucho menos si trato algunas frases hilar,
Es que a veces me responden las musas desde el altar,
Regalándome las letras que pescaron en la mar,
Sonrisas que fluyen,
Palabras al viento,
Miradas que avivan lo sueños remotos,
Ay! si tan solo escribiera, como lo hace el poeta,
Así sin poemas, rimas ni sonetos tan solo suspiro,
Suspiro y te miro,
Y en el aire aspiro tu aroma, tus sueños,
Yo no soy como el poeta, solo vivo en el ensueño.

b
En la fría espera de tu ausencia,
La congoja de la vida sin tu luz,
Sin tu calor,
Sin tu respiración,
Sin tu voz,
Oh! ausencias que matan de dolor el alma,
Ya te espero como el día al sol,
Como la luna al sol.

c
En la súbita ausencia de tu risa,
De la luz de cielo de tus ojos,
Del albo sonido de tu risa,
En la angustia del olvido
La lejana brisa que te envuelve,
Se torna tormenta que te oculta,
Que llena de sombras el espacio,
Que rompe la serenidad del sueño,
Que opaca el sol,
Que descubre la frágil línea del olvido,
Que angustia en la zozobra de la vida.

d
¿Y quién diría que en tu ausencia te respiro?
Que tu risa se cuela por mis huesos,
Que te aspiro en el aroma de mis rosas,
Que te miro en el azul de las montañas,
Que respiro el aliento de tus besos,
Que no hay sueño sin tu suave presencia,
Que no existe en mi cielo más estrella,
Ah que frágil el sueño de los simples mortales,
Ah que angustias se siguen a tu ausencia,
Ah es un sueño, siempre un sueño,
Es la vigilia eterna del alma sin tu esencia.

e
Te espero desde el tiempo en que no te conocía,
Te ansío desde que no has aparecido,
Te sueño desde alba de mi vida,
Espero tu sombra en mis noches de luna,
Camino en tus huellas cargadas de estrellas,
Atisbo en el cielo la aurora de tu risa,
Si tan solo estuvieras,
Si tan solo susurraras mis sueños,
Si tan solo, si tan solo existieras.

f
Como en los sueños que se tornan pesadillas,
Como en las presencias que son ausencias,
Respirar las lejanías,
Añoro atardeceres,
Esperando las albas de los ensueños,
Caminando a ciegas por los susurros de tu boca,
Tornando el viento que cala los ensueños en recuerdos de ti,
Atisbar entre la bruma tu imagen que se aleja,
Esperar en vano la vuelta de tu risa,
Del calor de tu mirada,
Desear del alma,
Contar la arena del olvido,
Desierto del alma que marchita solo espera que vuelvas.

g
En el ritual de la ausencia mora la vida,
Sueña la dicha de ver tu luz,
Enternece el suave murmullo de tu voz,
Se añora el aroma de tu cuerpo,
El dulce almíbar de tus labios,
El cielo que brilla en tus ojos,
La suave brisa de tu risa,
El perenne y cálido maná que brota de tu fuente.

h
Delirios como sueños,
Angustias circundantes,
Totalidades boyantes,
Realidades distantes,
Sueños disidentes,
Tercas realidades de ausencias,
Sombras que se tocan,
Ansias que se encuentran,
Vacíos que susurran,
Promesas votivas,
Ternuras que ensueñan,
Pasiones que incendian,
Almas silenciosas mirando la vida pasar.

i
Y una mañana solo no estaré,
Me habré retirado,
Habré partido,
Así como he llegado,
De la nada,
Del todo,
Como el viento,
Como el tiempo,
Sin hacer ruido,
Sin dejar huellas,
Aspirando el viento fresco,
Sin más pretensiones que ser,
Sin tomar de la vida más que lo necesario,
Solo celebrando el arte del encuentro,
Celebrando la vida que se es.

j
Pues bien,
Puede que no me vea,
Puede que no me escuche,
Puede que no me sienta,
Es más,
Puede que no exista,
Y sin embargo usted es,
Fue,
Y será
La luna de un cielo oscuro,
El sol de las madrugadas,
El hálito de la existencia,

El ser de la existencia de quien ahora ya no existe.

lunes, 30 de marzo de 2015

Gotas de rocío


i
Trémulas gotas de rocío,
Húmedos pétalos del tiempo,
Tentaciones silentes,
Miradas cargadas de sueños,
Alegrías como estrellas,
Senderos de placeres,
Lucidez de encuentros,
Ansias como rosas,
Elegías de alboradas,
Ternuras como navajas de luz,
Serenidades como almohadas para el alma.

ii
Solía llorar hacia adentro,
Escondía la sonrisa que nacía del alma,
Tomaba las ilusiones como ciertas,
Caminaba a la sombra de los besos que ella prodigaba,
Buscaba el brillo de estrellas en el azul de su mirada,
Caminaba a tientas siguiendo la brisa de su risa,
Tomaba su mano y brillaba en su mirar la eterna luz de la memoria.

iii
Espejos de soles,
Armoniosos, serenos, tibios amaneceres,
Cielos de tus ojos,
Caminos que se marcan en tus pasos,
Humedales de tus labios,
Remansos de tu cuerpo,
Cantos que celebran tu sonrisa.

iv
Viviendo en la esencia de la memoria,
Aspirando el ensueño del recuerdo,
Bebiendo del almíbar colorido del deseo,
Escribiendo en la piel de la cordura,
Cantando loas al viento de la vida,
Esperando el florecimiento de las ansias,
Triturando el tedio del olvido,
Ansiando el beso de tus labios.

v
Y somos como los años,
Pasajeros del tiempo,
Suspiros en la niebla del ensueño,
Gritos en el silencio de la angustia,
Esperas en el devenir eterno de los sueños,
Ansias marchitas de esperar,
Congojas nacidas del hastío,
Esperas alegóricas de tus labios,
Tremulaciones del vacío de tu ausencia,
Celebraciones libantes,
Rotaciones del alma encantada,
Luces revelando tu ceño de marfil.
Brillo celeste de tus ojos mirando mi alma.

vi
En el silencio mundano de la noche,
Abrevando del sueño de las almas,
Caminando sobre la huella de tus pasos,
Oteando desde la luz de tu mirada,
Sorbiendo el suave almíbar de tus labios,
Soñando en el cálido arrullo de tu voz,
Alimentando el ansía de tu risa,
Ansiando el suave roce de tus besos,
Esperando en sueños coincidir en el espacio.

vii
En la madrugada de tus ojos de cielo,
En el amanecer de tus labios de miel,
Despierta la esencia de las flores,
Suena el trinar de las aves,
Brilla el sol de inmensidad,
Despierta ansiosa la lluvia,
Susurran los bosques,
Centinelas del cielo de tus ojos,
Suave brillo de alborada en el alma,
Ternuras de ansias despertando,
Elegías cantadas al viento,
Huellas eternas al horizonte,
Transitar eterno de soles en el alma.

viii
¿Y qué si aún te extraño?
¿Y qué si aúllo a la luna nocturna que te cubre?
¿Y qué si espero en mis sueños tu llegada?
¿Y qué si aún espero el murmullo de tu voz?
¿Quién te dirá que te sueño?
¿Quién te dirá que espero mientras cuento la arena del desierto?
¿Quién sabrá por qué separo la sal del agua del mar?
¿En qué oasis abrevas?
¿En qué estrellas te reflejas?
¿Qué aromas aspiras?
En los sueños de abril despertaré!
En las alboradas de las lunas estivales!
En el hastío del olvido!
Ahí moraré!

ix
Sempiterna alegría colmando mares,
Elegía de ensueños,
Trémulos cantares iluminando albores,
Selene eterna proyectando andares,
Concilio entre la nada y el azul del cielo,
Azul que predomina,
Que llena de colores los olvidos,
Tornasoles que colman vidas nuevas,
Artezas que emanan elíxires de glorias,
Glorias que fluyen adornando auroras,
Auroras que incendian corazones,
Corazones que laten con sonrisas,
Sonrisas que llenan soledades.

x
Camino entre las sombras buscándome en tus ojos,
Soñando apenas en la sonrisa de tu boca,
Ensimismado en el canto multicolor de tu risa de cascada,
Esperando abrevar en el maná de tu vientre magnánimo,
Bebiendo de la fuente de tu vida como náufrago en el mar,
Como abandonado en una isla,
Como perdido en el desierto,
Mas no hallo sino esperas, angustias, pesares,
Camino entre la bruma de mis sueños,
Aspiro el suave aroma de tu cuerpo,
Te busco en lo profundo de mis noches,
En el brillo furtivo de la estrella,
En la aurora que asoma entre las nubes,
Y sonríes, solo sonríes,
Has dejado de ser solo recuerdo,
Te conviertes en todo,
En lo que siempre has sido, la luz que brilla en las noches de mis días.

xi

Esperando seguir la sombra de tus huellas,
Beber la luz de tu mirada,
Soñar los sueños que te elevan,
Romper el velo que te envuelve,
Encontrar el sueño que te afirma,
Tomar del sol los rayos de tu risa,
Encontrar la huella de horizontes nuevos,
Alzar el vuelo matinal al paraíso,
Soñar despierto que te encuentro,
Tomar del sueño la vida que me falta.