lunes, 18 de febrero de 2013

Anhelos




I

Elegías de tu cuerpo,
de besos trashumantes,
turgencias clamantes, deseantes,
siluetas en la luna,
sonoridades gimientes,
deseos volátiles de fuegos nuevos,
alegorías ardientes,
sinsentidos lucientes,
glorias de tus ojos deseantes,
de miradas anhelantes compartidas.

II

En lechos tibios llenos de luna,
en senderos ondulantes,
en bosques frescos de humedades mutuas,
enmedio de inmensidades gloriosas,
perennes, floridas, lascivas, murmurantes,
henchidas de sueños deseantes,
compartidos, distantes, pero unidas,
totales, compartidos como el universo.

III

Glorias de tu boca,
almíbar de tus labios,
maná de aromas de tu cuerpo,
fuentes que brotan de tu vientre y alimentan fantasías,
excelsitudes de tu ser,
luz en tu mirada de amazona,
fragancia inolvidable me acompaña,
presencia perenne de mis sueños,
aliento cotidiano de deseos.

IV

Sonrisa del cielo,
sol de mañana tibia,
tálamo mullido cálido y gozoso,
ensueño del mundo,
vuelo al horizonte,
vibración del alma,
pasión de la noche,
estrella que brilla,
destellos silentes,
pendientes de luna,
canto de sirenas,
arcoíris brillante de sol.

V

Melodías del cielo cantando tu luz,
silencios gozosos de tu presencia,
ansias de tus brazos,
tus labios, tu boca,
deseos de tu pecho,
tus manos, tu vientre,
albricias de tu ser en plenitud,
glorias de la vida,
regocijos de tu ser,
de tu prístina sonrisa.

VI

Remanzos de sueños coronados,
cantos silentes alimentando oráculos,
odiseas de almas en busca de si mismas,
¿Quién señalará cuando hayas llegado?
tránsitos pausados,
historias clandestinas,
volúmenes escritos en rocas arrancadas al tiempo,
tiempo para ser uno mismo,
andar sus pasos, rehacer caminos.

VII

Cuervos de sombras transparentes,
mariposas aleteando en el tiempo,
capullos floreciendo a la luz de la luna,
flores que emergen de las sombras,
luces brotando de tus plantas,
amaneceres de vidas latentes,
lluvia fresca en la montaña,
cantos floridos de aves mágicas,
prístinas mañanas del alma.


VIII

A la sombra del árbol de la vida reposaba feliz el duende de la noche,
soñaba que la vida era un regalo de los dioses,
y en su sueño alegre retozaba con el hada encantada de su bosque,
soñar, decía es la gloria de ser,
más ser por siempre es la gloria de la vida.

IX

Y en las arenas de mis solitarias playas, quedan marcadas la huellas de tus pasos idos,
y en la brisa respiro tu aroma a sándalo venido desde lejos,
ya en las aguas bravas de los mares navegan las barcazas de pasiones,
suaves, cancinas las velas desplegadas.

X

Porque sin ser ya somos,
y sin estar estamos,
que vuele altiva toda imaginación,
que en los albores de toda madrugada,
destelle el cielo con luz de primavera,
que brillen azules las estrellas del cielo,
que broten arcoíris de los corazones,
vuelen el almas.

XI

Destellos ocultos de astros distantes,
maravillas yertas en el corazón,
cánticos atrapados en sueños etéreos,
alas atrapadas en cadenas de egos,
sueños truncos por deseos del yo,
ansias confundidas de libertades ocultas,
caminos borrados, huellas ciegas.

XII

Gritos silentes desgarrando auroras,
sombras cruzando haces de luz,
patíbulos sembrados por deseos,
torturas de pasiones nonatas,
cánticos de sirenas alabando egos,
abandonos de almas transterradas,
ensueños castrados por insomnios,
partos prematuros de si.

XIII

Días en que sin ser somos, 
sin estar estamos,
de calor tedioso, seco agotador,
clima de desesperanzas,
añoranzas idas, tiempos transcurridos,
ensueños secos de esperar,
paraísos olvidados en la desmemoria,
y sin embargo todo por descubrir.


XIV

Amanecer de sonrisas doradas de sol,
alegrías llenas de luz,
luces coloridas floreciendo sueños,
cantos híbridos de añoranzas futuras,
despertares llevando a mundos nuevos,
devaneos del corazón henchido de luz,
aleteo de alas liberadas,
vuelo al horizonte.