miércoles, 28 de marzo de 2012

Contingencias





Uno

Sol, soledad, sin sentidos que vuelan como el brillo,
que calcinan como la desesperanza de la ausencia,
que generan vacíos de ilusiones truncadas por el batir de alas heridasque no logran levantar el vuelo y se quedan en la nada del olvido y el dolor.

Dos

Mañana fría como el amor que se alimenta del dolor,

cielo nublado, sol que se niega a aparecer,

acaso por no ver la pena que tu ausencia deja en las flores del jardín,

ah! y en mi corazón que casi, casi no palpita.

Tres

Sol de calor que sofoca y frío calando el alma,
transterrado al vacío de la soledad, de la ausencia de tu magia,
buscando donde hallarte en la noche de mis sueños,
cortados de tajo por tu olvido.

Cuatro

Y la luna me susurra tu nombre,

me dice que me amas tanto que no puedes gritarlo,

yo siento tu vibrar y veo tu mirar luminoso,

ahora entiendo al sol embelesado con su reflejo lunar,

envidiando la luz de las estrellas que contigo comparten la noche.

Cinco

Luna de mis noches, alma de mi alma,
luz de mi penumbra, fuego de mi hoguera,
pasión que me lleva volando al vacío,
estrella fugaz, colma mi deseo,
volemos unidos al eterno mar de las ilusiones que sutil envuelve las noches de hastío

y la desesperanza.

Seis

Y a veces le grito a tu sombra que a la luz de la luna cual loba sigilosa se aleja,
aúllo a tu aroma y te busco en las sombras,

pero es inútil te confundes en ellas y abandonas mi espacio, solitarios que somos,

solitarios que vamos y solo nos tenemos.

Siete

Tibiezas matinales acurrucadas en tu pecho,
mañanas coloridas que necias cual flores primaverales renacen a la vida,
amores de la vida que llevan a las nubes,
¿cuándo serán realdades?

Ocho

Navego a ciegas el mar azul de tus ansias,
escalo sin tregua los montes de tu pasión,
penetro en las entrañas de tus deseos y espero,
solo espero que aparezcas en el horizonte de mis sueños,
hasta ahora solo eres una dulce,
dulcísima ilusión de mis ansias.

Nueve

Mujer, mujer madre, mujer hermana, mujer amante, mujer doliente,

amor andante que me acompañas eternamente, ¿cuándo hallaremos la libertad?
Solo el instante en que nuestro mundo te asuma entera como el principio que encierra a toda la humanidad.

Diez

Te siento en el viento, en el sol, en la luna,
en el canto sonoro de las avecillas,
todo justo ahora que allá en la distancia
vibras plenamente como yo que tengo la dicha de ser parte de ti,

de tu espacio, tu tiempo, tu luz, me elevas, me llevas contigo.

Once

Y que si te sueño, te tomo, te bebo, te llevo conmigo,
y que si te tengo, te beso, te abrazo,
si solo en mi espacio te miro sonriente,
tu dulce mirada de niña sonriente colmando mi alma de tu fuego ardiente,

que abraza, que besa, que queda conmigo latente.

Doce

Volamos y el éxtasis nos hizo uno con el amor y el deseo, la luna y las estrellas cubrieron de luz la desnudez de nuestras almas y juntos alcanzamos la libertad que solo conocen los que aman sin temor, sin envidia, sin dolor, plena, infinitamente.

Trece

Y me pidió que la amara y la amé,
me llevó a su corazón, nos encontramos en el eterno cielo de su alma eterna,

luminosa y hermanados, solos los dos caminamos por el sendero de las estrellas,
acompañados por la luna que discreta sonrío a nuestros corazones
plenos de gozo y felicidad por ser ya, uno solo.

Catorce

Y cuentan las consejas que de amores fallidos se mueren los deseos,
que las dudas no matan, pero niegan olvidos, ¿por qué dudar se puede si se tienen tus besos, tus sueños, tus olores?
Es solo que el olvido negado, fingido y los desdenes nos atan los sueños.

Quince

Y a veces pienso en regresar el tiempo y hallar las huellas de mis pasos tristes,

huellas lejanas de dolores idos, de quejas no emitidas,
de pasiones no dadas y de ardores reprimidos, pero dudo y prefiero conservar tu recuerdo que es de siempre mi ideal.

Dieciséis

Camino con tu sombra distancias olvidadas en caminos polvosos rodeados de cizaña que siembran de dudas y de quejas superfluas como agujas que hieren la memoria que se niega a olvidar que eres mía como yo soy de ti, desde antiguas vidas arraigadas en la luna.

Diecisiete

Ansias y sentires que llevan tu sello,
ayeres sin olvido, presentes contundentes,
mañanas fantasiosas, vidas pasajeras que siempre me remiten,

me dirigen a tus besos, a tus pasos, a noches acurrucado en tu pecho oyendo tus latidos, bebiendo tus pasiones.

Dieciocho

Pensar en ti, vivir en ti, volar contigo a paraísos perdidos, besar tus labios, tus manos,

tus sueños, soñar que eres el portal de lo eterno, lo inmutable, lo que me hace yo mismo y juntos, juntos caminar bajo la luz de la luna hacia la eternidad infinita.

Diecinueve

Naufrago de amores, rodeado de abandonos busco en las sombras
tu luz como un faro, tu amor como un muelle en donde atracar,
busco, siempre busco y no logro hallar,
eres solo un sueño, un suspiro eterno en mi transcurrir,

¿Cuándo serás niña tú mi realidad?

Veinte

Ansias de tí a la distancia,
sueños forjados de olvidos no logrados,
angustias contenidas de esperanzas,
vuelos a la sombra de ilusiones,
besos y susurros nocturnales,
pasiones que conducen a paraísos extraviados en la memoria.

Veintiuno

Cielos matutinos henchidos de luz,
senderos de flores, caminos de amor,
amores lejanos, cercanos, vigentes, amores de siempre, de antes,
amores irreales, amores desleales, amores ideales, amores, son tan solo amores que arroban que matan en la soledad.

Veintidós

Que canto me dicen loas al amor, al cielo, a la luna, al viento, a la flor, que quieren que diga si no hay que decir, la vida mi niña no es más que el amor, que duele, que ahoga, que hiela, que mata, solo reflejo de las sensaciones que siembra el amor.

Veintitrés

¿Y que con lo que no fue y pudo ser?
En el amor y en el olvido, niña de ojos de ensueño no se gana ni se pierde,

solo se ama y se es amado, amarte es una realidad intemporal,

que me ames ha pasado a ser un sueño, un sueño que solo he deseado como pocos.

Veinticuatro

Luna grandiosa, amorosa, plena y bondadosa,
compañera de un amor pleno y sin prisas,
sin rencores, sin olvidos, sin recuerdos, solo el amor,
miro a través de la luna tu mirada de ensueño
y redescubro lo que siempre ha existido, un amor compartido
vibrante sin más que un sentido, el sentido de ser.

Veinticinco

Lejanías letales, silencios sepulcrales,
amores ardientes, lejanos, silentes,
pasiones dolientes por cadenas de oprobios,
falacias libertarias que no entienden el alma pues persiguen el cuerpo,
no, no existen cadenas que aprisionen el alma cuando ama.

Veintiséis

Hoy te vi en la luna, en el cielo infinito,
respiré tu presencia, conmoviste mi alma,
te sentí cual esencia inundando mi cuerpo,
te busqué en mi horizonte, más allá de mí mismo y no pude ya más que vivir tu presencia,

tu esencia, tu cuerpo, tus besos, a ti.

Veintisiete

Vibro en tus ansias, camino en tus sueños,
respiro tu esencia, resisto tu impulso a amar en secreto, en silencio,
a amar en los sueños con culpas y cargos,
te busco y no te hallo pues huyes al viento luchando contigo como ajena a mí,

te alejas, te vuelves.

Veintiocho

Persigo tu sombra, no estas, no apareces,
te busco en mis labios, te busco en mis ojos y no te hallo más,
si fuiste o no has sido no importa, tan solo te has ido,

has volado cual dulce quimera pasaste de lejos

y solo has dejado tu estela de luz alumbrando.

Veintinueve

En ausencia de tus besos, de tu mirada de ensueño,

busco la esencia de tu alma soñadora que vuela al cielo de mis noches

y solo hallo el vacío que tu lejanía ha dejado en mi pecho, en mis brazos,

ya solo queda el eco de tu voz susurrando tiernamente te amo.

Treinta

Noche sin luna, cielo sin estrellas,
adioses silenciosos, olvidos reprimidos,
¿a dónde iremos si ignoramos al amor?
¿Dónde hallaremos razones para ser?
No habrá lugar para sembrar esperanzas ni viento al cual desplegar nuestras alas y volar libres siempre.

Treinta y uno

Sueños que crean libertades, libertades del alma, corazones que vibran al unísono, vuelos compartidos, cantares libertarios que salen del corazón iluminado por el sol del amor,
esperanzas de mañanas colmados de ansias de ser libres, libres como el viento de la mañana soleada de la primavera del mundo futuro.

Treinta y dos

Cantos matutinos de avecillas canoras,
dulces madrugadas me recuerdan que aún vivo,
luna menguante en mi cielo azul,
brilla solemne, grandiosa y me recuerda que vivo con tu luz que iluminó mi sendero el día que tu mirada me sonrío desde el fondo de tu alma.

Treinta y tres

Silencios que matan, amores que faltan,
besos prisioneros en bocas sedientas, deseos contenidos, vuelos frustrados,
cadenas de insomnios, dolores anunciados en gritos contenidos por pasiones no entendidas.
¿Volarán algún día?

Treinta y cuatro

Y me amo como pocas veces,
y la amé con un amor total,
y cuando empezábamos a volar juntos
decidió volar sola, se alejó su horizonte cambió,
yo solo espero, la espero como a la primavera en el invierno de su adiós.

Treinta y cinco

Luces de amores fugaces que brillan perennes,
corazones que vibran con solo oír voces amadas,
miradas distantes, deseos contenidos, sueños que aun soñamos,
realidades negadas, vuelos perpetuos que esperan liberar almas cautivas,

negándose a ser libres.

Treinta y seis

Y del amor que no es olvido y del olvido que no lleva lejos del amor, quedan las ansias de amores no vividos, que solamente quedaron en suspiros como las quejas de las almas confundidas que pretendieron juntas alzar vuelos a los cielos y que vibraron como hojas movidas por el viento de libertades no alcanzadas.
De lamentos que no resuelven y que no atan porque esos amores siempre faltan.

Treinta y siete

Brisas matutinas me traen tu nombre,
sueños que recuerdan la calidez de tus besos,
mañanas que evocan tu mirada de ensueño,
brilla el sol en la timidez de tu sonrisa.

Treinta y ocho

Y le mintieron, alguien le dijo que era preferible el deseo al amor,
el amor encadena le dijeron y lo creyó y cuando le amaron dudó del amor,
se aferró al deseo, se olvidó del amor,
el deseo se le hizo obsesión y la ató a la nada, al vacío, al olvido.

Treinta y nueve

La vi, su sonrisa iluminó mi cielo,
su risa llenó de música mi alma y comprendí que allá, a la distancia su corazón latía al unísono con el universo, sueña con las estrellas que brillan a su paso y que la esperan cuando de nuevo alce el vuelo, libre, plena.

Cuarenta

Noche estrellada, luna brillante,
cielo sonriente, alma silente,
corazón ardiente, labios que susurran al amor ausente,
lejano que oculto entre sueños espera paciente a que vuelvas,
si acaso no vuelves solo vuela libre hacia las estrellas celosas de ti.

Cuarenta y uno

Imposible fingir que no te sé, que no te conozco,
inútil pretender que no eres tú, que apenas te he conocido cuando vibro con tu presencia en mi horizonte, allá a la distancia que el olvido no puede sepultar, vuela alto, tan alto como tu corazón lleno de luz lo permita, es tiempo de ser libre.

Cuarenta y dos

Se ha ido, mi niña ha volado, es libre,
aprendió a volar,
que su deseo se transforme en amor, que se perdone el dolor de amar,
que acepte la luz de su alma, que brille su sonrisa y sus ojos de ensueño me vuelvan a mirar,

yo seguiré aquí, esperando siempre.

Cuarenta y tres

Sol brillante, mañana tibia de tu presencia,
vibrar eterno con tu calor,
sonrisa grácil de plenilunio,
aletear suave de gráciles alas,
vuelos altivos a cielos infinitos,
reflejos todos de libertad.

Cuarenta y cuatro

Noches inquietas, días voraces que consumen recuerdos,
recuerdos que hieren, que matan, que aniquilan pasiones,
pasiones que no fueron, que se truncaron en la oscuridad de deseos incomprendidos,

deseos confundidos, empeñados en matar el amor, amores irredentos,

amores que buscan libertades, libertades y vuelos infinitos, aires de liberación.

viernes, 9 de marzo de 2012

Secuelas





Uno

Y me pidió que la amara y la amé, me llevó a su corazón, nos encontramos en el eterno cielo de su alma eterna, luminosa y hermanados, solos los dos caminamos por el sendero de las estrellas, acompañados por la luna que discreta sonrío a nuestros corazones plenos de gozo y felicidad por ser ya, uno solo.



Dos

Volamos y el éxtasis nos hizo uno con el amor y el deseo, la luna y las estrellas cubrieron, cubrieron de luz la desnudez de nuestras almas y juntos alcanzamos la libertad que solo conocen los que aman sin temor, sin envidia, sin dolor, plena, infinitamente.


Tres

Y que si te sueño, te tomo, te bebo, te llevo conmigo,

y que si te tengo, te beso, te abrazo,

si solo en mi espacio te miro sonriente,

tu dulce mirada de niña sonriente colmando mi alma de tu fuego ardiente que abraza, que besa, que queda conmigo latente.


Cuatro

Te siento en el viento, en el sol, en la luna,

en el canto sonoro de las avecillas,

todo justo ahora que allá en la distancia

vibras plenamente como yo que tengo la dicha de ser parte de rí, de tu espacio, tu tiempo, tu luz, me elevas, me llevas contigo.


Cinco

Mujer, mujer madre, mujer hermana, mujer amante, mujer doliente, amor andante que me acompañas eternamente, ¿cuándo hallaremos la libertad?

Solo el instante en que nuestro mundo te asuma entera como el principio que encierra a toda la humanidad.


Seis

Navego a ciegas el mar azul de tus ansias,

escalo sin tregua los montes de tu pasión,

penetro en las entrañas de tus deseos y espero,

solo espero que aparezcas en el horizonte de mis sueños,

hasta ahora solo eres una dulce,

dulcísima ilusión de mis ansias.


Siete


Tibiezas matinales acurrucadas en tu pecho,

mañanas coloridas que necias cual flores primaverales renacen a la vida,

amores de la vida que llevan a las nubes,

¿cuándo serán realdades?


Ocho


Y a veces le grito a tu sombra que a la luz de la luna cual loba sigilosa se aleja,

aúllo a tu aroma y te busco en las sombras, pero es inútil te confundes en ellas y abandonas mi espacio, solitarios que somos, solitarios que vamos

y solo nos tenemos.


Nueve


Luna de mis noches, alma de mi alma,

luz de mi penumbra, fuego de mi hoguera,

pasión que e lleva volando al vacío,

estrella fugaz, colma mi deseo,

volemos unidos al eterno mar de las ilusiones que sutil envuelve las noches de hastío y la desesperanza.


Diez


Y la luna me susurra tu nombre, me dice que me amas tanto que no puedes gritarlo, yo siento tu vibrar y veo tu mirar luminoso,

ahora entiendo al sol embelesado con su reflejo lunar, envidiando la luz de las estrellas que contigo comparten la noche.


Once


Sol de calor que sofoca y frío calando el alma,

transterrado al vacío de la soledad, de la ausencia de tu magia,

buscando donde hallarte en la noche de mis sueños,

cortados de tajo por tu olvido.


Doce


Mañana fría como el amor que se alimenta del dolor,

cielo nublado, sol que se niega a aparecer,

acaso por no ver la pena que tu ausencia deja en las flores del jardín,

ah! y en mi corazón que casi, casi no palpita.


Trece


Sol, soledad, sin sentidos que vuelan como el brillo,

que calcinan como la desesperanza de la ausencia,

que generan vacíos de ilusiones truncadas por el batir de alas heridas que no logran levantar el vuelo y se quedan en la nada del olvido y el dolor.


Catorce


Y me pierdo en el infinito mar de tu mirada

mientras mi alma clama tu pasión tan celestial cual ángel transterrado por los dioses que llenos de soberbia no pueden comprender que tu hoguera no se apaga con desdenes ni lisonjas, solo con amor!


Quince


Y es que las noches sin estrellas, sin luna, sin voces que perturben el silencio me llenan de congoja, de esa melancolía que solo tu presencia infinita,

plena y luminosa aleja de mi alma inquieta de amor y de deseo.


Dieciséis


Que más amor que la sonrisa de una flor

que abandonada a la vera del camino no ceja,

no renuncia a regalar su perfume y su color, se aleja del rencor y de la insidia y brilla con luz propia hasta tocar el corazón.


Diecisiete


Que más amor que la sonrisa de una flor

que abandonada a la vera del camino no ceja,

no renuncia a regalar su perfume y su color, se aleja del rencor y de la insidia y brilla con luz propia hasta tocar el corazón.


Dieciocho


He perdido una estrella,

clara, luminosa, rebelde, insumisa,

brillaba en mi cielo, colmaba mis días,

su aliento en mi aliento

su sueño en mis sueños

volando venía y con ella traía cual dulces manjares a mi alma alimento,

oh Lilith, mi Lilith aún sueño.


Diecinueve


Amanece y en la tibieza de tu lecho han germinado mis sueños ¿cuántas semillas florecerán?

Solo bajo la luz de tu mirada y el tierno beso de tus labios,

cobijados por tus brazos en el regazo de tu alma crecerán cual flores en primavera.


Veinte


Amanece las sombras de las dudas se disipan,

la tierna luz de tu mirada ilumina mi camino,

me lleva a un éxtasis que augura nueva vida,

fuera melancolía, a un lado la desesperanza he renacido en la primavera de tus ojos profundos, soy en ti, soy por ti.


Veintiuno


Y en el tribunal del adiós fui condenado por los ojos del ensueño,

los cargos: soberbia, arrogancia, desdén,

no hay defensa posible,

tan solo soledades y tibiezas.

Fríos que no congelan, calores que no queman, solo amores volando en el vacío infinito.


Veintidós


Brillan las estrellas en el inmenso mar de la ternura,

vuelan al infinito los suspiros por ilusiones no colmadas,

¿a dónde volarán los corazones cuando dejemos de soñar?

Eso solo es la decisión de las almas liberadas, ellas vuelan a sus sueños.


Veintitrés


Abandonado en el páramo de la soledad

caminando en sentido contrario

aleccionando al corazón en el vacío

trocando sueños por realidades asincrónicas,

volando sin volar, soñando sin soñar, amando vuelos solitarios tocando el cielo sin tocarlo.


Veinticuatro


¿Y qué si el amor es la suma de amores idos, presentes y futuros?

¿es el desamor la ausencia del amor o solo la terca y necia costumbre de negar lo vivido?

O solo un argumento para evitar que el dolor no anide en nuestro pecho y el vacío ocupe el corazón.