martes, 24 de diciembre de 2024

Quién contará mi historia cuando muera

 


Quién contará mi historia cuando muera,
Quién le dirá a las piedras, los arroyos que mis pasos cansados han cesado,
Quién cantará con su vieja guitarra unos sones lanzados a los vientos,
Quién contará mi historia cuando muera,
Quién recordará mis andares, mis cuitas, mis amorres,
Quién contará mi historia cuando muera,
Quién podrá recordar mis anécdotas mordaces,
Quién reirá recordando mis errores,
Quién contará mi historia cuando muera,
Quién les dirá a los pájaros nocturnos que me he ido,
Quién sonreirá con la fresca llovizna matutina recordando mis bromas sin sentido,
Quién contará mi historia cuando muera,
Quién seguirá mis huellas,
Quién caminará mis pasos,
Quién mirará por mí el amanecer,
Quién amarará por mí, quién llorará por mí,
Quién contará las tristezas de los bosques,
Quién mirará la luna en las noches oscuras de los montes,
Quién contará mi historia cuando muera,
Quién contará mi historia cuando muera...

domingo, 30 de enero de 2022

Que no cierren las puertas

Que no cierren las puertas,
Que no cierren las puertas cuando yo no esté más,
Que la luz, las estrellas acompañen al viento,
Que los viejos aromas transiten sin obstáculos,
Que no cierren las puertas,
Que se mantengan abiertas las ventanas,
Que la luz del sol, el viento matutino circulen a placer,
Que no cierren las puertas,
No aprisionen los sueños,
No detengan el tiempo,
No alimenten los odios,
Que no cierren las puertas pues vagaremos juntos por los rincones,
Que no cierren las puertas cuando yo ya no esté,
Que no susurren ayes,
Que no cierren los ojos, los oidos,
Que no cierren las puertas,
Que no cierren las puertas pues las almas vivimos en tantos recuerdos,
Que el olvido comienza tras cerrarse las puertas,
Que no cierren las puertas, que no cierren la memoria...
Puede ser una imagen de puerta
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lunes, 11 de abril de 2016

Y si te digo


a

Y si te digo lo que sueño,
Y si susurro en tus oídos mis deseos,
Y si te tomo de la mano,
Si caminamos las mismas huellas,
Si recorro el mapa de tu cuerpo,
Y si te cuento las estrellas,
Si te pido que mires mi cielo,
Que murmures tus sueños en los míos,
Que me cuentes las lunas,
Las estrellas,
Que camines a la luz de mi luna,
Que respires mis sueños,
Y si respiro tu aliento,
Y si confundo tus latidos con los míos,
Y si estás presente en mis mañanas,
En mis días,
Y en mis noches,
¿Caminarías conmigo a las estrellas?

b

Es solo que a veces me pierdo en las angustias,
Me extravío en la ausencia de tu risa,
Me angustia el vació de tu asusencia,
Espero la luz de tu mirada,
Transito como sombra por tus huellas,
Es solo que falta tu presencia,
Te busco en el canto de las aves,
En el brillo de los rayos del sol,
Es solo que domina el desencanto,
Es solo que te busco y no te encuentro.

c

En la locura del silencio,
Habitan las angustias,
Los deseos se tornan dolorosas agujas,
Las sombras ocultan las doradas sonrisas,
Los azules celestes de tus ojos,
Las miradas sonrientes se ensombrecen,
Los sueños se confunden,
Los pasos se pierden en las sombras,
La fría ausencia cala hasta los huesos,
Los segundos se tornan infinitos,
Es la soledad acechando,
Es la lejanía reinando,
Es simple,
Buscar y no encontrar,
Esperar lo que no llega,
Caer en el vacío,
caer, caer, caer.

d

A veces el frío se asoma,
El recuerdo del olvido crispa,
A veces los fantasmas aparecen,
A veces el miedo se apodera de los sueños,
A veces se espera en vano,
Las sonrisas suenan lejos,
Las miradas se ausentan,
A veces la sonrisa del cielo se nubla,
A veces solo se siente la nostalgia de si mismo,
A veces solo se recuerda,
A veces solo se espera,
El aroma de la brisa del cuerpo,
El cálido sentir de los labios,
A veces solo se tiene la ausencia,
A veces solo se es,
A veces solo se ama,
Se ama.
e

En la alegoría del deseo,
El resplandor de tus pupilas,
El fresco aroma de tu piel,
La humedad perenne de tus labios,
La tibia esencia de tu pecho,
La cálida infinita mirada de tus ojos,
La cauda de aromas que acompañan tu presencia,
El fragor de los deseos que despiertas,
La imaginería que vuela en tu presencia,
El sueño eterno de tus labios en mi boca,
Eres sueño, vida,
Alegría de vivir,
Eres fresca sensación,
Eres siempre eres.

f

Hoy he sentido el vacío
Lo he visto en la calle,
En los rostros ajenos,
En las voces sin palabra,
En los pasos sin rumbo,
En las vidas sin asombro,
En el cielo sombrío,
Hoy he visto la nada,
He sentido su peso,
Su profunda potencia,
Hoy he sido un instante,
Una brisa sin viento,
Un adiós desde lejos,
Hoy he visto el vacío.

martes, 7 de julio de 2015

Necedades del alma



I
Necedades del alma entristecida,
Absurdos que susurran en busca de olvidos,
Humedades que esperan alegrías,
Tibiezas matinales agazapadas en sonrisas,
Cuestas que incitan,
Que alientan el ascenso,
Labios como oasis,
Desiertos que claman por elegías,
Ansias que contienen sueños de gloria,
Lejanías que ansían encuentros,
Risas como puentes al paraíso,
Turbulencias en almas cancinas,
Opacidades de angustias consumiendo auroras,
Horizontes anclados en ensueños,
Maravillas de recuerdos de tu ausencia.

II
Hubo una vez un sueño,
Moraba en el alma del duende,
Fluía en el sueño del fauno,
Alegraba el canto taciturno del mirlo,
Teñía de colores el paraíso del vagabundo,
Erraba en el amor del juglar,
Era la razón de ser del canto en el alma del ruiseñor,
Tañía el corazón del ciervo,
Daba vida al mundo del olvido,
Era la razón de ser del mundo,
La luz del cielo en una mirada,
El paraíso en una sonrisa,
Luminosa como el cielo.

III
¿Y su sonrisa?
¿Y el brillo de sus ojos?
¿Y el canto celestial de su voz?
A donde ir cuando se aleja,
Cuando se oculta tras la ira,
Cuando se escuda en la lejanía,
Cuando ya no respiro el aire de su aliento,
Cuando se niega a ser el oasis de mis sueños,
Cuando me niega la luz de su cielo,
Cuando no es la estrella de mi horizonte,
Cuando solo se aleja,
¿Y si solo fue un sueño que cautivó,
Que hizo del arca del ensueño,

De la ilusión un pórtico de vida?

jueves, 2 de abril de 2015

Ay! si tan solo escribiera




a
Yo no soy como el poeta,
No hago rimas ni sonetos,
Ni metáforas de ensueño,
Solo acaso, muy acaso logro las letras rimar,
Y mucho menos si trato algunas frases hilar,
Es que a veces me responden las musas desde el altar,
Regalándome las letras que pescaron en la mar,
Sonrisas que fluyen,
Palabras al viento,
Miradas que avivan lo sueños remotos,
Ay! si tan solo escribiera, como lo hace el poeta,
Así sin poemas, rimas ni sonetos tan solo suspiro,
Suspiro y te miro,
Y en el aire aspiro tu aroma, tus sueños,
Yo no soy como el poeta, solo vivo en el ensueño.

b
En la fría espera de tu ausencia,
La congoja de la vida sin tu luz,
Sin tu calor,
Sin tu respiración,
Sin tu voz,
Oh! ausencias que matan de dolor el alma,
Ya te espero como el día al sol,
Como la luna al sol.

c
En la súbita ausencia de tu risa,
De la luz de cielo de tus ojos,
Del albo sonido de tu risa,
En la angustia del olvido
La lejana brisa que te envuelve,
Se torna tormenta que te oculta,
Que llena de sombras el espacio,
Que rompe la serenidad del sueño,
Que opaca el sol,
Que descubre la frágil línea del olvido,
Que angustia en la zozobra de la vida.

d
¿Y quién diría que en tu ausencia te respiro?
Que tu risa se cuela por mis huesos,
Que te aspiro en el aroma de mis rosas,
Que te miro en el azul de las montañas,
Que respiro el aliento de tus besos,
Que no hay sueño sin tu suave presencia,
Que no existe en mi cielo más estrella,
Ah que frágil el sueño de los simples mortales,
Ah que angustias se siguen a tu ausencia,
Ah es un sueño, siempre un sueño,
Es la vigilia eterna del alma sin tu esencia.

e
Te espero desde el tiempo en que no te conocía,
Te ansío desde que no has aparecido,
Te sueño desde alba de mi vida,
Espero tu sombra en mis noches de luna,
Camino en tus huellas cargadas de estrellas,
Atisbo en el cielo la aurora de tu risa,
Si tan solo estuvieras,
Si tan solo susurraras mis sueños,
Si tan solo, si tan solo existieras.

f
Como en los sueños que se tornan pesadillas,
Como en las presencias que son ausencias,
Respirar las lejanías,
Añoro atardeceres,
Esperando las albas de los ensueños,
Caminando a ciegas por los susurros de tu boca,
Tornando el viento que cala los ensueños en recuerdos de ti,
Atisbar entre la bruma tu imagen que se aleja,
Esperar en vano la vuelta de tu risa,
Del calor de tu mirada,
Desear del alma,
Contar la arena del olvido,
Desierto del alma que marchita solo espera que vuelvas.

g
En el ritual de la ausencia mora la vida,
Sueña la dicha de ver tu luz,
Enternece el suave murmullo de tu voz,
Se añora el aroma de tu cuerpo,
El dulce almíbar de tus labios,
El cielo que brilla en tus ojos,
La suave brisa de tu risa,
El perenne y cálido maná que brota de tu fuente.

h
Delirios como sueños,
Angustias circundantes,
Totalidades boyantes,
Realidades distantes,
Sueños disidentes,
Tercas realidades de ausencias,
Sombras que se tocan,
Ansias que se encuentran,
Vacíos que susurran,
Promesas votivas,
Ternuras que ensueñan,
Pasiones que incendian,
Almas silenciosas mirando la vida pasar.

i
Y una mañana solo no estaré,
Me habré retirado,
Habré partido,
Así como he llegado,
De la nada,
Del todo,
Como el viento,
Como el tiempo,
Sin hacer ruido,
Sin dejar huellas,
Aspirando el viento fresco,
Sin más pretensiones que ser,
Sin tomar de la vida más que lo necesario,
Solo celebrando el arte del encuentro,
Celebrando la vida que se es.

j
Pues bien,
Puede que no me vea,
Puede que no me escuche,
Puede que no me sienta,
Es más,
Puede que no exista,
Y sin embargo usted es,
Fue,
Y será
La luna de un cielo oscuro,
El sol de las madrugadas,
El hálito de la existencia,

El ser de la existencia de quien ahora ya no existe.